He llegado a la duna más alta y me senté a ver la playa debajo, no han quedado mas que un par de pescadores en la costa frente a este tibio atardecer otoñal. Dejé la huella de mi mano en la arena y dibujé tu rostro a su lado, estáticas figuras que añoran una caricia sobre tu pelo, tus mejillas, tus labios. Quién serás y dónde estás no me cabe responder. Hoy sois el dibujo en la arena que se va y se vuela a cada minuto un poco más. Perdida en alguna ciudad, allí donde no puedes esperarme porque me llama, constante y sonante desde el horizonte azul, la brisa de mar. Andarás andando en el anonimato abismal de los mundos grises y las trémulas noches en que en medio de millones te encuentras sola en un umbral sin animarte a entrar o siquiera golpear esa puerta que no se abre por si sola, esperando alguno que llegué, te vea y te invite a pasar para poder de una buena vez acurrucarte cerca del hogar cuya luz naranja se adivina en la fascinación de tu mirada lejana.
Aquí, en este borde donde se termina un continente, busco a través de la curva de las mareas una nueva tierra donde sembrar porque ésta que hemos conocido siempre, hasta hoy, está impedida de fertilidad, contaminado su bosque, su rio, su lago, su aire y su identidad natural. Tierra de nadie, atropellada, pisoteada por todos y nunca vista su verdad, jamás descubierta por el hombre que la habita.
Anteojeras para aquellos nacidos en laberintos. Callejones sin salida que llaman casa, llaman oficio, llaman vida y realidad. El pan ya está ganado, hay que despertar, vivír y nada mas. Pero nada, en verdad, que te pueda de algún modo conocido explicar. Deberías primero enloquecer y después, entre mates, nos pondríamos a conversar. Me he vuelto raro, has de saber, para mi mismo soy extraño desde que olvidé mi nombre y mi definición. Hoy puedo llamarme hombre y definirme como un humano, más específico no puedo ser. Todo lo demás en mi es como tierra virgen mientras pienso en echarme a andar hacia el Norte y hacia Adentro, hasta saber quién soy, que hago aquí, hacia dónde voy.
El nomadismo es un modo de vida extraño en estos tiempos modernos que le han quitado lógica y sentido. Civilizaciones estáticas, inmoviles Cómo será la vida en el mundo Qué es el hombre en su historia Quienes somos Quién soy